El modelo territorial actual es la concreción espacial de un patrón de las relaciones dependientes y rentistas que originó una concentración de la población hacia las zonas de manejo de poder/dinero que no provenía de un tejido productivo nacional, sino de la renta.
La migración de los pobladores hacia la zona norte costera guarda relación con la localización de centros de poder y con los centros de extracción primaria y el rol complementario lo jugaron los principales puertos (Maracaibo, Puerto Cabello, La Guiara y Guanta), dada la naturaleza importadora de nuestra economía.
Esto origina principalmente que las actividades productivas se encuentren desconectadas entre sí, al igual que en el territorio. Inexistencia de redes en los ámbitos estratégicos tales como transporte, alimentos, medicinas, energías primarias, entre otras.
Sin embargo, el Gobierno Revolucionario ha iniciado en estos doce años, la construcción importantes obras dentro del sector transporte ferroviario con la finalidad de promover la integración territorial de la nación.
La Gran Misión Vivienda Venezuela impulsará la construcción de desarrollos urbanísticos a lo largo de todo el territorio nacional con la finalidad de:
- Promover la integración territorial de la nación mediante corredores multimodales de infraestructuras (transporte carretero, ferroviario y fluvial).
- Desconcentrar las actividades económicas y asentamientos poblacionales garantizando el mejoramiento de las condiciones de vida en el proceso de desarrollo territorial, con especial énfasis en las zonas fronterizas y en las áreas de engranaje entre ejes de desconcentración.
- Mejorar el hábitat de los principales centros urbanos y asentamientos humanos con inclusión, justicia social, protagonismo popular y calidad de vida, preservando aquellas edificaciones que constituyen memoria colectiva y aquellos terrenos con vocación agrícola en los centros poblados con mayor presión demográfica.
Los desarrollos habitacionales se integrarán a la ejecución de importantes proyectos que se desarrollan hacia el sur de nuestro país como el de la Faja Petrolífera del Orinoco y El Plan Nacional Ferroviario, destacando para esta primera etapa la conexión de las ciudades satélites que se encuentran a lo largo de nuestros ejes norte llanero, norte costero, occidental y oriental, a la par de una articulación con los estados de gran productividad agrícola, petrolera y de industrias básicas.




