Uno de los grandes obstáculos que no permite que los venezolanos y venezolanas cuenten con una vivienda, es el tratamiento que se le otorga a cada desarrollo habitacional de mercancía y por ende a todos los insumos para su construcción, siendo entonces expuestos a todas las aberraciones propias del capitalismo, como la extracción de la máxima plusvalía, los monopolios, la anarquía, la especulación y el contrabando.
En el capitalismo, el modelo de producción y distribución de insumos y maquinarias culmina en un incremento considerable de los costos de construcción y por ende en el precio final de la vivienda. En función de esta realidad, el Gobierno Bolivariano ha revertido el modelo neoliberal impuesto en nuestro país en la cuarta República al asumir el control de materiales estratégicos como el cemento y la cabilla. Asimismo, ejecuta las siguientes líneas de acción:
- Implementación de un esquema de planificación centralizada, donde la producción y la distribución son controladas y centradas en las reales necesidades de la población, en este caso representada por las obras y proyectos contemplados en la Gran Misión Vivienda Venezuela.
- Despliegue de una estrategia de industrialización a gran escala destinada a la producción de insumos y materiales, tomando en consideración el déficit identificado en la capacidad nacional disponible de diversos rubros para cubrir la demanda del sector vivienda.
- Importación de insumos y maquinarias para la adquisición de rubros deficitarios identificados y que con la capacidad nacional no pueden ser cubiertos. Estas actividades se gestionan a través de las relaciones geopolíticas del Gobierno Bolivariano y Revolucionario.
- Creación de Centros de Acopio a escala nacional como eje central de un nuevo modelo de distribución caracterizado por la presencia hegemónica de un plan de suministro de insumos y materiales controlado por el Estado.
- Incorporación de Unidades de Servicio en materia de transporte y movilización de Cargas; producción de puertas, marcos y bloques; y creación escuelas de constructores y brigadas de construcción, entre otros.
Los Centros de Acopio serán un referente de las capacidades del Gobierno Revolucionario para producir soluciones estructurales a los problemas heredados del capitalismo, incorporando categorías y valores socialistas, sustentándose en las capacidades del Pueblo.




